domingo 19 de abril de 2009

Cazadores de sombras.

Me reporto de nuevo para hacer mi curiosa y muy personal crítica hacia el nuevo libro que me he leído: Cazadores de sombras. Ciudad de huesos.

Allá vamos...

Para empezar, tengo que decir que desde la tirada de Crepúsculo (que tardó lo suyo en alcanzar la fama, ojo), se han reeditado, publicado, planeado y anunciado decenas y decenas de libros de temática fantástica dirigida para el público adolescente (más concretamente adolescentes hormonadas y estúpidas incapaces de diferenciar entre un buen libro fantástico y un escrito más de la moda momentánea), dentro de los cuales solo unos pocos valen la pena realmente. Y eso depende mucho de los gustos del lector. Y, vale, yo no soy una lectora difícil de complacer. Generalmente leo lo que me cae en las manos, desde La Odisea hasta los ingredientes de los champús Head and Shoulders. Pero Cazadores de Sombras me gustó, definitivamente.

Empezamos con lo típico: chica normal que por azares del destino se encuentra que no es tan normal como creía y su mundo tal y como lo conocía se viene abajo. Esta chica es Clarissa, Clary Fray, que conoce en una noche de verano en una discoteca a tres cazadores de demonios más o menos de su edad: Jace y los hermanos Alec e Isabelle. Después de contemplar el asesinato de un demonio y darse cuenta de que solo ella puede verlos, decide intentar seguir adelante con su vida convenciéndose de que no está loca.

Hasta que vuelve a ver a Jace. Y luego tiene otros problemillas, como una llamada misteriosa de su madre y su posterior desaparición, encuentros desgradables con demonios y en fin... todos esos detallitos que pueden hacer que una sienta que el día no va bien, hasta terminar en el Instituto, una especie de embajada para los cazadores de sombras en Manhattan, donde viven Jace, Alec e Isabelle con su tutor Hodge, quien le explica a Clary que tiene parte de cazadora de sombra y su madre fue, en tiempos, esposa del poderosísimo (aunque algo trastocado, eso sí) cazador de sombras Valentine.

Así pues, Clary se enfrenta a varios problemas. Intentar averiguar dónde está su madre, intentar averiguar la verdad sobre su pasado y sobrevivir al día a día con Jace y sus comentarios rematadamente mordaces e ingeniosos, con Isabelle y su aire de arrogancia (y su cuerpo perfecto) y Alec, que parece despreciarla especialmente.

Un libro entretenido con personajes bien hechos, aunque Clary ha caído en el cliché de protagonista bajita que está surgiendo últimamente y puede llegar a parecer un poco Mary Sue, puesto que todos creíamos de buenas a primeras que, obviamente, surgiría un romance profundo con Jace, pero nos llevamos una muy buena sorpresa. Y con Alec más de lo mismo. Una se piensa que terminará siendo el típico personaje que termina enamorándose de Clary o por lo menos cogiéndole mucho cariño pero... (CUIDADO, SPOILER) ¡nadie diría que Alec es gay y está detrás de Jace y desprecia a Clary por todas las veces que lo puso en peligro! (FIN SPOILER).

La trama da giros muy buenos y además Clary es medio otaku. Y Jace es un coprotagonista muy carismático, no como el moñas sin personalidad de Cullen. La única pega es no saber cuándo saldrán el segundo y el tercer libro que conforman esta trilogía y el hecho de que en la edición española cometieran la señora cagada de poner la portada del segundo libro de la edición americana.

En resumen, no es un libro como para llorar y reflexionar como fue para mí Sara T., pero si les gusta esta moda de fantasía y magia y quieren algo de calidad aceptable, Cazadores de sombras es una elección buena.

1 maullidos:

Sxyft dijo...

Bu! xD
Yo tambien estoy harta de la jodida moda esa xDD me mirare el libro si tengo oportunidad, que precisamente estaba buscando alguno que no fuera tan... ag.
xDDDDDDDDDDDDD

En fin, nos vemos! ^w^